Casi todas las reformas que salen mal no fallan en la obra, sino antes: en cómo se eligió la empresa, en qué se firmó y en qué se dejó sin hablar. Estos son los errores que más se repiten y lo que conviene hacer en su lugar.
Si todavía estás eligiendo empresa, empieza por cómo elegir empresa de reformas integrales: allí está qué comprobar. Aquí va lo que conviene no hacer.
1. Elegir solo por el precio más bajo
Un presupuesto muy por debajo de los demás casi nunca es un chollo. Lo normal es que deje fuera partidas que luego aparecen como extras: la retirada de escombros, la instalación eléctrica completa, los remates o los trámites.
Qué hacer: compara lo que incluye cada presupuesto, partida por partida, antes de mirar el total.
2. Aceptar un presupuesto sin desglose
«Reforma integral del piso: tanto» no es un presupuesto. Sin partidas, sin mediciones y sin calidades no puedes compararlo, ni saber qué se ha incluido, ni reclamar si falta algo. Además, sin separar mano de obra y materiales no se puede comprobar si te corresponde el IVA del 10 % o del 21 %, y el Ayuntamiento pide el presupuesto desglosado para el trámite.
En la Comunidad de Madrid, además, tienes derecho a pedir un presupuesto previo por escrito antes de una obra en casa, y la empresa tiene que tener hojas de reclamaciones a tu disposición.
Qué hacer: pide partidas separadas, metros y unidades, y la marca o gama de cada material. Te lo contamos en qué incluye un presupuesto de reforma integral.
3. Pagar casi todo por adelantado
Pagar una parte al empezar es normal: hay material que encargar. Pagar la mayor parte antes de ver avanzar la obra, en efectivo o sin recibo, te deja sin margen si algo se tuerce.
Qué hacer: acuerda por escrito pagos por fases, ligados a partidas terminadas que puedas comprobar, y deja un último pago para cuando la obra esté revisada. Paga siempre con un medio que deje rastro y pide factura.
4. Empezar sin el trámite del Ayuntamiento
Toda obra en una vivienda se comunica o se solicita al Ayuntamiento. En Torrejón de Ardoz, la mayoría de las reformas de pisos van por declaración responsable de obra, con memoria de las obras, presupuesto desglosado y el pago de la tasa y del ICIO. Saltárselo para «ahorrar» puede salir caro si el Ayuntamiento lo comprueba, y da problemas al vender o alquilar.
Qué hacer: pregunta quién hace el trámite y que quede en el presupuesto. Te explicamos cuál necesita tu obra en licencia para reformar en Torrejón.
5. No preguntar quién hace las instalaciones
La electricidad, el gas y la climatización no las puede hacer cualquiera. Tienen que hacerlas empresas instaladoras habilitadas, que al terminar entregan su documentación:
- al renovar la instalación eléctrica, el certificado de instalación, sin el que la distribuidora no puede conectarla;
- en el aire acondicionado, personal con el certificado para manipular gases fluorados, dentro de una empresa habilitada, y una memoria técnica si el equipo pasa de 5 kW.
Qué hacer: pregunta qué instalaciones hace la propia empresa y cuáles subcontrata, y que te entreguen los certificados al acabar.
6. Olvidarse de la comunidad de propietarios
Una reforma en un piso afecta al edificio: ruido, portal, ascensor, contenedor. Y hay obras que la comunidad tiene que autorizar, como cerrar una terraza o tocar la fachada.
Qué hacer: avisa antes de empezar y consulta qué necesita tu obra. Lo contamos en ¿necesito permiso de la comunidad para reformar mi piso?
7. Pedir cambios sin presupuestarlos
Mover un enchufe, cambiar un azulejo o abrir un hueco a mitad de obra parece poca cosa, pero suma tiempo y dinero, y si no queda por escrito acaba en discusión.
Lo mismo si al abrir aparece un problema oculto, como una tubería podrida: la Comunidad de Madrid indica que se ponga por escrito y lo firméis los dos antes de hacer el trabajo extra.
Qué hacer: decide todo lo posible antes de empezar y, si cambias algo, pide que se presupueste por escrito antes de hacerlo. El momento de cada decisión lo explicamos en el orden de una reforma integral.
8. Encargar tarde el certificado energético
Si la reforma mejora la eficiencia energética, el IRPF permite deducir un 20 % o un 40 % de lo pagado en obras de vivienda hasta el 31-12-2026. Pero exige un certificado de eficiencia energética de antes de la obra, y si se encarga cuando ya se ha empezado, se pierde la deducción.
Qué hacer: si vas a cambiar ventanas, aislar o cambiar la calefacción, encarga el certificado antes de empezar. Más detalle en reforma de eficiencia energética.
9. No revisar la obra antes del último pago
Al final de una obra hay prisa por entrar a vivir, y los detalles pendientes se olvidan: una puerta que roza, un enchufe que no funciona, una junta sin rematar.
Qué hacer: recorre la obra con la empresa antes del último pago, apunta lo que falta y acordad cuándo se remata. Pide también los certificados de las instalaciones.
10. No guardar los papeles
El presupuesto firmado, las facturas y los certificados sirven mucho después de la obra: para una deducción, para vender (las mejoras suman al valor de compra en la declaración de la renta) o para reclamar.
Qué hacer: guarda juntos el presupuesto firmado, las facturas, el justificante del trámite municipal y los certificados de las instalaciones.
Fuentes
- Declaración responsable de obra, Ayuntamiento de Torrejón de Ardoz.
- Reformas en el hogar, Comunidad de Madrid (presupuesto previo y averías ocultas).
- Hojas de reclamaciones, Comunidad de Madrid (Decreto 1/2010).
- Texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, artículo 60 (información previa al contrato).
- Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión, Real Decreto 842/2002, artículo 18 (certificado de instalación) e instrucción ITC-BT-04.
- Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE), Real Decreto 1027/2007, artículo 15.
- Real Decreto 115/2017, de gases fluorados, artículo 3.
- Ley 37/1992, del Impuesto sobre el Valor Añadido, artículo 91.Uno.2.10.º.
- Ley 35/2006, del IRPF, artículo 35 (las mejoras suman al valor de adquisición) y disposición adicional quincuagésima (deducciones por obras de mejora de la eficiencia energética), ampliada por el Real Decreto-ley 7/2026.