Una reforma integral no se hace en cualquier orden. Cada fase tapa a la anterior: los tabiques cierran los cables, el suelo cubre los tubos y la pintura remata las paredes. Por eso el orden no es una costumbre, es lo que evita tener que romper lo que ya está terminado.
La regla es sencilla: primero lo que queda oculto, después lo que se ve.
Las fases, una a una
1. Demolición
Se retiran los tabiques que cambian de sitio, los suelos, los alicatados, la cocina y los sanitarios antiguos. Antes de empezar tiene que estar cerrada la nueva distribución, porque es lo que decide qué se tira. Si hay un muro que podría ser de carga, lo confirma un técnico antes de tocarlo.
2. Albañilería
Se levantan los tabiques nuevos y se abren o cierran huecos de puertas. Antes de esta fase conviene tener decidida la cocina y los baños, porque sus medidas marcan dónde van los tabiques y los huecos.
3. Instalaciones
Electricidad, fontanería, desagües y, si se incluye, climatización, con las paredes y los suelos abiertos. Es la fase que más importa comprobar, porque después no se ve. Antes de cerrar:
- los enchufes, interruptores y puntos de luz están donde se decidió;
- las tomas de agua y los desagües coinciden con la cocina y los baños;
- las tuberías se han probado y no pierden;
- la preinstalación de la climatización está hecha: tubos, conductos y el desagüe de los aparatos.
Cuando se renueva la instalación eléctrica entera, el Reglamento de Baja Tensión pide una memoria técnica de diseño y, al terminar, el certificado de instalación que emite la empresa instaladora y que se registra en la Comunidad de Madrid.
4. Suelos, paredes y techos
Solados, alicatados, alisado de paredes y falsos techos. Aquí ya se ve la reforma, y es el momento de revisar niveles y juntas. Si hay suelo radiante, va antes del pavimento: lo explicamos en suelo radiante: ventajas e inconvenientes.
5. Carpintería, cocina y baños
Puertas, ventanas, armarios, muebles de cocina y sanitarios. Se encargan mucho antes: tienen su propio plazo de fabricación y, si se piden tarde, la obra queda parada esperándolos. Las medidas finales se toman en obra, con los tabiques ya levantados.
6. Pintura, remates y limpieza
Los últimos detalles, la pintura y la limpieza final. Y una revisión conjunta de toda la vivienda antes de dar la obra por terminada.
¿Qué se decide antes de empezar?
Casi todos los retrasos vienen de decisiones que llegan tarde. Antes de la primera fase conviene tener cerradas:
- la distribución y qué tabiques se mueven;
- las calidades: suelos, alicatados, puertas y sanitarios;
- la cocina, con su diseño y sus electrodomésticos;
- la climatización, porque sus tubos van dentro de paredes y techos;
- si vas a vivir en la vivienda durante la obra, porque cambia cómo se organiza.
¿Qué pasa si se altera el orden?
Casi siempre, que se paga dos veces. Poner el suelo antes de terminar las instalaciones obliga a levantarlo; pintar antes de colocar la carpintería obliga a repasar; y decidir la cocina con los tabiques ya hechos puede obligar a moverlos. Por eso una reforma integral la lleva un solo equipo que coordina todas las fases.
¿Cuánto tarda todo?
Como referencia, un piso de unos 80 m² se reforma en aproximadamente entre 1 y 3 meses, según lo que se haga y lo que se fabrique a medida. Lo detallamos en cuánto dura una reforma integral, y el trámite que va antes de la obra, en licencia para reformar en Torrejón.
En Novohogar nos encargamos de todas las fases con un único equipo, y antes de empezar realizamos una planificación adaptada a tu vivienda. La visita y el presupuesto son gratuitos: mira cómo trabajamos las reformas integrales de pisos.
Fuentes
- Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión, Real Decreto 842/2002, artículo 18 e instrucción ITC-BT-04 (memoria técnica de diseño y certificado de instalación).
- Tramitación de instalaciones eléctricas, Comunidad de Madrid.
- Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE), Real Decreto 1027/2007, para la climatización.