Abrir la cocina al salón es una de las reformas que más cambian una casa: se gana luz, la vivienda parece más grande y la cocina deja de ser un cuarto cerrado. En la mayoría de los pisos se puede hacer, pero no es solo tirar un tabique. Conviene resolver antes cinco cosas para que el resultado sea el que esperas.
Esto es información general a septiembre de 2026. Cada vivienda es distinta: la estructura la confirma siempre un técnico, y el trámite, el Ayuntamiento.
¿Es un tabique o un muro de carga?
Es lo primero, porque decide todo lo demás. En los pisos, los tabiques que separan la cocina del salón no suelen ser de carga, pero no se puede dar por hecho: en algunos edificios antiguos hay muros interiores que sujetan el forjado.
- Si es un tabique, se derriba sin más trámite técnico que el de la obra.
- Si es un muro de carga, muchas veces se puede abrir igualmente, pero con un proyecto técnico que calcule cómo sustituirlo, normalmente con una viga. Al tocar la estructura, la obra necesita licencia y la autorización de la comunidad, porque la estructura es un elemento común del edificio.
Lo confirma un técnico mirando los planos y el propio muro. Mientras no esté claro, no se derriba nada.
¿Cómo se evitan los humos y los olores?
Es la duda más habitual, y tiene solución. Con la cocina abierta, la extracción deja de ser un detalle:
- Una campana potente y silenciosa, al menos del ancho de la placa. En una cocina abierta se oye más, así que el nivel de ruido importa tanto como la potencia.
- Salida de humos al exterior, mejor que una campana de recirculación, con un conducto corto y con pocas curvas.
- Una buena ventilación de toda la vivienda. El Código Técnico pide que las cocinas tengan una extracción específica para los humos de la cocción, y en una reforma integral es el momento de resolverlo bien. Si además quieres renovar el aire de toda la casa, mira la ventilación mecánica.
Si la cocina es de gas, su instalación tiene condiciones propias de ventilación y de ubicación de los aparatos que hay que comprobar antes. Muchas personas aprovechan la reforma para pasar a inducción, que simplifica la cocina abierta.
¿Qué pasa con las instalaciones?
Al unir las dos estancias cambian de sitio muchas cosas, y es mejor decidirlas antes de empezar:
- Enchufes y luz: la cocina abierta pide más tomas en la zona de trabajo y una iluminación pensada para dos usos, trabajar y estar.
- Agua y desagües: si el fregadero o el lavavajillas se mueven, por ejemplo a una isla o a una península, hay que llevar hasta ahí el agua y la pendiente del desagüe.
- Climatización: ahora es un espacio más grande, y el aparato o las rejillas se calculan para el conjunto.
Por eso esta reforma encaja mejor dentro de una reforma integral de piso: se abren los suelos y las paredes una sola vez y todo queda resuelto a la vez.
¿Isla, península o puerta corredera?
Abrir no tiene por qué ser todo o nada:
- Península o isla: separan sin cerrar y dan superficie de trabajo y almacenaje. La isla pide más espacio de paso alrededor.
- Cerramiento de vidrio con puerta corredera: deja pasar la luz y permite cerrar la cocina cuando se cocina.
- Abierta del todo: la más luminosa, y la que pide mejor extracción.
Si lo que buscas es ganar espacio en toda la casa, tienes más ideas en cómo aprovechar al máximo el espacio.
¿Qué trámite hace falta?
Abrir la cocina cambia la distribución, así que hay que comunicarlo al Ayuntamiento. En Torrejón de Ardoz, si no se toca la estructura, basta con una declaración responsable con planos del estado actual y del reformado. Si el muro es de carga, la obra pide licencia. Lo explicamos en licencia para reformar en Torrejón, y qué hablar con los vecinos, en obras y comunidad de propietarios.
En Novohogar vamos a ver tu vivienda, te decimos qué se puede abrir y cómo, y te preparamos un presupuesto gratuito y sin compromiso.
Fuentes
- Declaración responsable de obra, Ayuntamiento de Torrejón de Ardoz.
- Licencia de obra, Ayuntamiento de Torrejón de Ardoz.
- Ley 49/1960, de Propiedad Horizontal, artículo 7: obras en el propio piso y elementos comunes.
- Código Técnico de la Edificación, DB HS Salubridad, sección HS 3, calidad del aire interior.