Una nave suele ser un único volumen diáfano, con mucha altura y pocas divisiones. Reformarla es darle el orden que pide la actividad que va a acoger: zonas de trabajo, almacén, oficinas, aseos y las instalaciones que necesita cada una.
¿Qué hay que decidir antes de empezar?
La actividad. En una nave, lo que se va a hacer dentro lo condiciona casi todo:
- La potencia eléctrica que necesitan la maquinaria y la iluminación.
- La ventilación, según el tipo de trabajo y las personas.
- Los aseos y vestuarios, según la plantilla.
- La protección contra incendios, que depende de la actividad, de lo que se almacena y de la superficie.
- Los permisos, que se tramitan en el Ayuntamiento según la actividad.
Por eso, antes de dibujar nada, conviene tener clara la actividad y consultar en el Ayuntamiento qué tramitación necesita.
¿Cómo se organiza el espacio?
| Zona | Qué tener en cuenta |
|---|---|
| Carga y descarga | Junto a los accesos para vehículos, con espacio para maniobrar |
| Almacén o taller | La parte más grande, con la altura libre que necesite la actividad |
| Oficinas | Separadas del resto, a menudo junto a la entrada o en una entreplanta |
| Aseos y vestuarios | Según las personas que trabajen en la nave |
| Recorridos | Que no se crucen el paso de personas y el de mercancías |
¿Qué instalaciones hay que rehacer?
- Electricidad: la potencia y los circuitos que pide la actividad, con líneas para la maquinaria y la iluminación de cada zona.
- Iluminación: más intensa en las zonas de trabajo y de trabajo fino, y suficiente en almacén y pasillos.
- Fontanería y saneamiento, para aseos, vestuarios y zonas de trabajo con agua.
- Climatización de las oficinas y zonas de personal.
- Ventilación, que en una nave con actividad es tan importante como la temperatura.
¿Qué pasa con las oficinas dentro de la nave?
Las oficinas se construyen como un espacio aparte dentro de la nave, con tabiquería y, si la altura lo permite, en una entreplanta que aprovecha el volumen. Así quedan separadas del ruido, del polvo y de la temperatura del almacén o el taller, y se pueden climatizar por su cuenta.
¿Por qué hacerlo todo en una sola obra?
En una nave, cada mes de obra es un mes sin actividad o con la actividad a medias. Planificar la adecuación completa (espacio, oficinas e instalaciones) en un solo proyecto evita tener que volver a parar para una segunda obra.
En nuestra página de reformas de naves industriales contamos qué incluye este tipo de reforma, y en qué incluye un presupuesto de reforma integral cómo comparar presupuestos.
Fuentes
- Declaración responsable de obra (incluye la adaptación de locales) y licencia de obra, Ayuntamiento de Torrejón de Ardoz.
- Ley 9/2001, del Suelo de la Comunidad de Madrid, artículos 152 y 155.
- Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE), Real Decreto 1027/2007.